01 junio 2013

...y no me llamo una rodilla

Hoy hace siete siete meses de mi lesión en la rodilla. Sí, siete. 

Y dos meses y medio de mi operación de ligamento cruzado y externo.
Hace rato que no escribo en el blog, un poco para no ser reiterativa pero... Bueno, esta etapa es así, pasan pocas cosas en mucho tiempo, pero por dentro se suceden las expectativas, los humores, los sentimientos y los estados de ánimo. 

Tengo miedo: Corro peligro de entrar al quirófano de nuevo. Pero más miedo tengo de seguir igual. 
Estoy caminando, pero con dificultad, y si hago más de dos cuadras o si estoy mucho tiempo parada, luego tengo que hacer reposo porque se me hincha la pierna.

Mi rodilla generó unas durezas, adherencias que hacen que la rótula no se desplace como debería. Esto hace que yo no pueda doblar la rodilla hasta 90°, como se supone que tendría que estar pudiendo hacer, ya a esta altura.

"Mayo es nuestro mes" dijo el médico. Y Mayo ya pasó.

Hace un mes, cambiamos el trabajo en el gimnasio por el kinesiólogo. Voy dos días a la pileta y al gimnasio después, y dos días al kinesiólogo. Hay que hacer que mi rodilla se doble. Y si no se dobla... bueno, habrá que doblarla bajo anestesia.
En resumen: DOLOR.


La última vez, el médico me encontró mejor. Había ganado unos grados desde el lunes anterior. Y me regaló una regla que después me dijeron que se llama goniómetro (soy su paciente más curiosa, dalo por hecho). Me verá el lunes que viene, y decidiremos...




¿Qué es lo peor que puede pasar? Que no decida nada, y tenga que seguir igual que ahora. Que no gane en flexibilidad, y que tenga que seguir soportando dolorosos ejercicios y fuerza sobre mi pobre rodilla. 
La otra opción es que este esfuerzo empiece a funcionar. 
Y la otra, que me pongan una peridural, me duerman, y me doblen la rodilla, con fuerza o con bisturí.

Tuve 15 días para poner mi energía en luchar y ganar esos 90° que necesitaba... y perdí. 

Tenía un objetivo en Mayo, y no lo logré. 
Por momentos, en el gimnasio, lo único que quiero es ir a casa a llorar tranquila.

Pero he generado una cantidad de recursos creativos, que hacen que de una manera u otra siga dando batalla. Tengo mejores y peores días... pero jamas falto y siempre hago más de lo que me piden, aunque se me salten las lágrimas. Estoy dando lo mejor de mí, sin saber si lo voy a lograr, porque yo, sinceramente no veo mucho progreso (o por lo menos no es proporcional al dolor).

Y me digo:
No soy una rodilla que duele. No soy el dolor.

El dolor no me define como persona.
El dolor no es quien soy: el dolor pasará y yo permaneceré (aunque sea, un tiempo más). 

Soy yo, con mis múltiples nombres. 

Soy mamá.
Soy esposa, compañera, amante.
Soy escritora.
Soy ingeniera, docente de física en Ingeniería (UNLP).
Soy empresaria, soy coach.
Soy guía, guiadora, instructora, miembro de consejo.
Soy deportista, soy una artista (marcial y no marcial).
Soy mujer, soy feminista.
No he dejado de ser todo eso.
Me gusta jugar, crear, leer, imaginar, charlar, disfrutar, amar, aprender, enseñar...
Me gusta, de verdad, usar mi cuerpo. Sentir la transpiración y las endorfinas que fluyen.

Hay una parte de mi cuerpo que no está funcionando, y que pretende tiranizar todo mi ser. Quiero curarme, quiero volver a ser una. "Vení, rodillita, ¡hacete amiga!"

Y doy un paso tras otro, porque estoy siendo, momentáneamente, una persona en recuperación.


Y cuando siento que no voy ganando, cambio al método Sucker punch: escapar de la realidad.

Una manera es pensar que no estoy ahí, que estoy en una playa con muy poca gente, música copada y un daikiri en la mano (o una caipirinha), el mar con las suaves olas y el sol con su calidez en mi piel. Y la arena...

Cuando eso no funciona, me transformo en personajes de ficción. Y hasta armé un álbum en Facebook con todas ellas, las mujeres más fuertes de las películas y series. Esas indestructibles, fuertes, invencibles...



Soy Kara Thrace, y si no puedo manejar mi rodilla no podré pilotear la nave contra los cylon.
Soy Ripley, y si no corro no podre escapar del alien.
Soy Janeway, y la tripulación depende de mi estado de ánimo y de que me mantenga más o menos en pie... 
Soy Lisbeth, y no importa cuánto dolor o cuánto daño me hagan, prevaleceré.



Hay quien dice que si estoy dando todo de mí, estoy ganando... 
Supongo que de eso se trata.


De tener una VISIÓN, de SABER que voy a caminar, luego trotar y correr, andar en bici y en moto... 


Y saber que siempre se puede estar peor.



Tenía un objetivo, y aunque haya pasado el mes, sigue estando, y se llama: 90°.
Tengo un objetivo este año... y se llama: Creamfields 


Para l@s que lean esto, no pretendo su compasión. Pero si quieren acompañarme, de la manera que les salga, son bienvenid@s.

15 abril 2013

Lentos y firmes avances


Hace unos días que estoy pudiendo hacerme el desayuno sola. Bueno, a veces con ayuda de Mora. Porque, ademas de que no puedo estar mucho tiempo parada (por ejemplo, exprimiendo jugo), tampoco pedo transportar cosas con las manos y desplazarme a la vez.
Es complicado.
Si me paro, por ejemplo, frente a la heladera, para agarrar algo tengo que soltar las muletas. Y si las suelto, no me puedo desplazar. Porque el médico me dijo que no ande a los saltitos, que se me pueden desprender los injertos. Es decir que tengo que estar parada en medio de la distancia entre heladera y la mesa, para agarrar algo y llevarlo con la otra mano a otro lado. Y así con todo: con el plato y los cubiertos, con el pan y la tostadora, con la mermelada...
Entonces todo requiere una cuidadosa logística previa: como diría el Chapulín Colorado, "mis movimientos están fríamente calculados".

La novedad es que ahora apoyo la pierna por momentos breves, y con el pie medio vacío (en que lo entienda, joya, no lo pienso explicar). Eso me da más tiempo, por ejemplo, para bañarme, lo cual es un alivio.

Porque bañarme también es complicadísimo. Tengo que entrar a la bañadera, para empezar, sin apoyar el pie y sin doblar la rodilla, para lo cual me siento en el borde y paso por arriba la pierna estirada. Y después me paro y me baño, tratando de no tener que desplazarme mucho porque para eso me tengo que colgar de la ventanita... 

En fin. La otra buena noticia es que ahora le estoy dando más al gel helado que a los analgésicos. Las heridas empiezan a picarme, y eso es buena señal. Porque los días siguientes a la operación (20 de marzo) fueron de MUCHO dolor. Luego se fue aplacando... Me sacaron los primeros puntos (heridas chiquitas) y el viernes pasado me sacaron los puntos que quedaban (de las dos heridas grandes). Estoy tentada de subir las fotos y por otro lado me parece medio morboso, qué se yo. 

Así que ahora siento que estoy en una especie de retroceso: si bien me pican las heridas, también me duelen. Los puntos estaban medio pegados, y al sacarlos el médico tuvo que tironear un poco... Y eso, sumado a que ahora cambié a una rodillera IRON que me permite una movilidad de la rodilla de 15°, hizo que volviera el dolor, no tan fuerte como los primeros días, pero... jode.

Ya hace 6 meses de mi lesión...



 En este tiempo he aprendido a no esperar resultados rápidos, y a disfrutar de otras cosas dentro de mi... no digamos inmovilidad, sino poca movilidad. Porque como dijo una vez mi psicóloga, estoy en con-moción, me muevo "con" otros. Uno de los resultados de esa conmoción fue la transformación de Jane Poppins, ¡y hoy estamos cerrando nuestra primera venta! Pero ese es otro tema, que ya contaré.

Y aproveché todo este tiempo para hacer muchas otras cosas: 

  • Estoy terminando mi novela: "Tatuajes en Espejo". ¡Me faltan sólo dos capítulos! Y aunque sé que ahora empieza el arduo trabajo de revisión, que debe ser más exhaustivo al terminar de escribir, estoy muy contenta.
  • También retoqué y escribí cuentos para publicar, y los empecé a enviar. A algunos los aceptaron.
  • Tampoco es casual que haya tantas entradas en éste y en mis otros blogs: estoy escribiendo MUCHO.
  • Le di forma, junto a mis socias, a Jane Poppins.
  • Terminé mis conversaciones de Coaching, también la tesina, (y Jane Poppins era mi proyecto de resultados extraordinarios), y ahora sólo me resta la conversación final con el director de la escuela. Este año voy a certificar como Coach Ontológico.
  • Estuve participando activamente de las guías y particularmente en el tema de las inundaciones, aunque sin moverme de casa, coordinando gente y cosas. 
  • Y últimamente, ¡estoy tocando el bajo! Lo cual está bueno, como efecto secundario, para no estar tanto tiempo en la compu y en facebook...
  • Y en Facebook estoy mucho tiempo, en los grupos, en mis páginas, en discusiones políticas o ideológicas, y JUGANDO un montón.
Estoy bien de ánimo, y eso es lo importante. Nacho me banca un montón, mi mamá también, y Nane. Mora está hecha un amor, está creciendo tanto! Y no me la estoy perdiendo... bueno, salvo cuando se van a andar en bici, pero ya saldré con ellos en primavera.

No sé si lo peor ya pasó. No sé cuántos meses más estaré rehabilitando (por lo pronto en la UNLP me dieron 90 días mas de licencia). Pero HOY estoy bien, y sé que hoy, di un paso más hacia mi recuperación, como cada día.

Lo que venga... vendrá después.

08 abril 2013

Algo huele mal en La Plata

Hace tres o cuatro días que tengo asma. Y mocos. E insomnio. 
Seguramente estoy somatizando. Me afectó mucho la inundación del 2 de abril en La Plata, que dejó un saldo de muertos y miles de casas destruidas por el agua, y la explosión de una parte de la destilería de YPF en Ensenada. 
Me la paso en Féisbuk tratando de hacer algo, de transmitir información útil, de denunciar cosas que se quieren tapar. En un momento me había agarrado la desesperación, porque no podía hacer nada desde acá, desde el reposo postoperatorio de mi rodilla. Pero después encontré tarea en publicar datos, y en coordinar una mínima logística familiar y de amigos para ayudar a gente que no había sido asistida. Luego armamos una página: Reconstrucción platense.
La mitad del tiempo me maravillo de esta inmensa cadena solidaria que se armó, en otros momentos, estoy triste (a veces se me caen las lágrimas) por las historias que me cuentan y que leo, y el resto del tiempo, indignada.

Indignada con las mentiras:

* De que YPF no emitió gases ni partículas tóxicas. Mi médico recuerda el sonido de la explosión, y que poco después, el agua que estaba entrando a su casa se llenó de un líquido negro. Hoy, Mora jugando en lo de mi mamá, se tiznó de negro los zapatos, la pelota y las manos. Negro, negro, negro. No era un barro común.


* De que los muertos son 51, y que hay una única señora desaparecida. Evidentemente alguna consecuencia habrá de asumir la verdad, para no querer admitir la dura realidad de que en cada barrio hay 50 muertos... Que en la nómina oficial casi no figuran niños, que la nómina se cerró el miércoles y todavia el jueves y viernes siguieron encontrando cadáveres. Que en los hospitales, por falta de luz, murió gente. Que hubo gente que no se ahogó, pero murió de un paro cardíaco. ¿Por qué sus muertes son menos válidas que las otras? ¿Por qué no se habla de los niños indocumentados, sí, esos que están en la calle, los más vulnerables de todos?

* De los políticos, que no terminan de decidirse de quién es la culpa, y que no tienen un plan claro a seguir. No hicieron caso de las advertencias de los expertos, de que había un serio riesgo de inundación en la región, y no solamente no se hicieron obras, sino que jamas hubo un plan de emergencia. El Alcalde Diamante.. perdón, el Intendente Bruera, y el Gobernador Scioli. Y la Presidenta también, que da el ejemplo cerrando el diálogo y cortando fondos.

* De una facción del oficialismo: La Cámpora. ¡Oh, los grandes salvadores! Que entran prepotentes a un lugar, echan a los voluntarios y voluntarias para ponerse al frente del trabajo. Que le ponen la etiqueta de "Clarín miente" o "La Cámpora" a las donaciones de la gente. Que interceptan camiones que van a los barrios, para repartir ellos los colchones y demás donaciones. Que si querés acercarte a trabajar, te imponen el chaleco azul.
"Estan trabajando a full". Sí; gracias. Pero ¿para qué la prepotencia, muchachos? 
"Se identifican, al igual que los scouts  (y guías) y la cruz roja". Acá disiento. Hay mucha diferencia entre voluntariado y militancia política. En la militancia puede haber servicio, pero siempre está la ganancia política detrás, y en este caso, el clientelismo. En el voluntariado, no.

Se ampararon en decir que la lluvia fue extraordinaria. Y eso es un hecho. Pero, como alguien dijo por ahí:

No es el agua lo que sumerge; el agua inunda lo que ya está sumergido.
No es la naturaleza que se ensaña con el excluído, es la cultura que naturaliza la exclusión. 

En fin... entre tanta mierda, literalmente, algo bueno debe salir. Cada Crisis conlleva Peligro, pero también, Oportunidad. 

Es nuestra oportunidad de despertar como sociedad y exigir cambios reales y no papel pintado. Que las buenas decisiones que impulsa este gobierno sean a largo plazo, que la corrupción no nos tape, ni nos mate. Que surja una oposición decente y que el diálogo político sea para cotejar propuestas y no para las chicanas dignas de chimentos del espectáculo.
Yo tengo ganas de creer en alguien. Yo no me puedo postular a Intendente, a Gobernadora, a Presidenta. No tengo formación política ni respaldo. Algún candidato DEBE tomar la posta, alguien con dos dedos de frente, alguien que ESCUCHE, principalmente, lo que la gente necesita y quiere pedir, lo que tiene que decir, porque la gente, nosotros, sabemos muchas más cosas de las que los gobernantes creen. No necesitamos que nos traten de estúpidos.

Y sobre todo, en medio de tanta muestra de solidaridad, sería lindo agarrar la costumbre, ¿no? La costumbre de donar, cosas y tiempo, para los demás. No duele, ¡y es tan lindo! Y no sólo limitarse a la buena acción de donar, ni al servicio de ayudar, sino comprometerse a la construcción, al Desarrollo Comunitario, donde tod@s somos iguales, donde no hay un "yo doy, vos recibís", sino un "construimos juntos".

Ya es tarde y en estos días he escrito y he estado frente a la compu más horas que nunca. 
Quisiera cerrar esta reflexión, esta catarsis, con una poesía de Benedetti, que en este momento me cabe al 100%


Defensa de la alegría - Mario Benedetti

Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas 

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias 

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa 

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
y también de la alegría.

24 marzo 2013

Mi escudo de armas: Curiosidad y Valentía


Sinceramente, no creo tener grandes virtudes. Posta.
Algunas cosas, las aprendí, no son virtudes, porque bueno, ya tengo cierto camino recorrido en la vida. Y otras, son características que me parecen valiosas, pero que no son, en esencia, lo que me motiva. Y dejo afuera mucha cosa, ¿eh? 

Mis dos virtudes, y que cultivo a diario (o eso intento) son: la CURIOSIDAD y la VALENTÍA.

La Curiosidad es mantener la mirada de la niña que fui. Esa mirada que es toda inocencia, porque no sabe. No sabe qué es lo que está mirando, no sabe qué es lo que "no se puede" hacer y se pregunta "¿qué es? ¿para qué sirve? ¿por qué es así? ¿puedo tocarlo? ¿puedo usarlo para...?". La curiosidad, además de para mí ser una virtud, es una actitud ante la vida. Yo sé que no se puede ir por la vida con una permanente inocencia porque nos hacen mierda, pero cuando deliberadamente elijo observar las cosas con inocencia, es cuando estoy dispuesta a aprender. Aprender de ese algo que observo, por más sencillo (o complejo) que sea: un río, una piedra, un axolote, un dispositivo electrónico, una persona. La curiosidad me lleva a perfeccionar mi Percepción, sabiendo que todo lo que percibo lo hago a través de mis propios filtros, y tratar de sortear de alguna manera esos filtros, hace que se amplíe mi mente. La Curiosidad también, al despojarte del "yo sé", te coloca en un lugar que es extraño: al mismo tiempo sos vulnerable, porque no sabés, pero también sos muy fuerte, porque no tenés que demostrarle nada a nadie. Muchas veces les digo a mis alumnos: "La verdad, no sé la respuesta, pero te lo puedo averiguar para la próxima clase (o la podemos buscar juntos)". Es tener autoestima, pero sin creértela.

La Valentía es algo simple: hacer las cosas. Hacer. Decir lo que se piensa. Estar en movimiento. No se trata de ir contra los molinos de viento ni de rescatar a la damisela de la torre custodiada por el dragón. Se trata de llevar a cabo las cosas que me interesan, que considero correctas, las que me motivan, las que me emocionan. ¿Sin sopesar pros y contras? Por supuesto que me detengo a pensar pros y contras de mi hacer. Pero eso no me inmoviliza. Conozco los riesgos, sé qué puedo perder, y si vale la pena tendré que pasar a través de las llamas del dolor. Bancátelá (sí, con dos acentos), querida, si eso es lo que querés realmente. La Valentía lleva a la Perseverancia. Y la Perseverancia, no es otra cosa que hacer repetidamente aquello en lo que creés, lo que te constituye, lo que considerás importante. Seguir donde otros dejaron, trabajar aún después de estar cansada, porque sabés que así se construyen las cosas duraderas. Por ejemplo: ¡hay que ser valiente para llevar adelante un matrimonio! A través de las épocas malas, sobre todo... Y con ser valiente no me refiero a que me banco todo, sino que también tendré que buscar distintas maneras de continuar con lo que me propuse. (Otro día me propondré hablar sobre la Perseverancia, la Constancia y la Persistencia, ese otro tema...)

Estas dos virtudes, de la mano, me llevan casi siempre a la Creatividad: porque cuando me pregunto "¿Y qué pasaría si...?" (pregunta favorita, por ejemplo, de la ciencia ficción) y ademas lo pruebo, me arriesgo a ver si sale, es cuando salen los emprendimientos, las cuestiones innovadoras, los proyectos, las recetas y tragos originales, etc.

También, ¿por qué no? pueden llevar al LiderazgoCuando yo dirigía el Clan tenía dos reglas inamovibles: 

  • El Clan hace lo que quiere 
  • El Clan no detiene su marcha
¿Y qué carajo tiene que ver? Bueno, yo veo ahí Curiosidad (¿qué es lo que queremos hacer? ¿qué piensa cada un@ de este asunto? ¿hasta dónde podemos llegar?) y Valentía (no detenerse, no buscar excusas para no hacer)


Por algo me gusta Alicia en el País de las Maravillas: tiene una increíble curiosidad en su viaje, y una valentía indiscutible a pesar de encontrarse en situaciones y con personajes de lo más extraños.

Y ahora podría reflexionar y decirles: ¿qué virtudes dejo afuera? Pero eso sería revelarles demasiado, y me lo guardo para mí  ^.^

21 marzo 2013

Operación de rodilla, finalmente


   Me interné el miércoles 20 a las 7 de la mañana. Ya tenía hambre. Pero tuve que esperaaaaar y esperaaar... porque finalmente me llevaron para anestesiarme a las 13:30hs. Decí que me había llevado la compu y terminé de hacer un trabajo que debía, que me leí media novela que me regaló Paula para mi cumple, y que estuve haciendo zapping en la habitación (muy linda, por cierto).
   Detalle cómico: ¡El anestesista le tenía miedo a las agujas!! Yo le dije que yo no, que se daría cuenta cuando me mirara la espalda, jejeje... Aunque claro, entre la aguja de la pelidural y las de tatoo, ¡hay una deferencia!
   Después no recuerdo muy bien cuándo me dormí, pero ya estaba en el quirófano. Y no estaba del todo dormida, me despertaba de a ratos y sentía los tirones, sacudones, el "chiuiiiiiiii" que supongo que sería para agujerearme los huesos... Estuvieron poco más de tres horas operándome.
    Cuando más o menos me fui despabilando, le pregunté al médico: "¿Y? ¿Zafamos con el poplíteo?". Me explicó que si, que estaba agarrado, por suerte, que me habían hecho la plástica del Ligamento Cruzado Anterior, y que el Ligamento Lateral Izquierdo estaba elongado, que lo acortaron. 
    El quirófano estaba helado y al llegar a la habitación, temblaba de pies a cabeza. Efectos de la anestesia. Allí estaba toda una comitiva esperándome: mi hermana, mi hermano y la novia, y mi Precioso.  
  Lo del frío se me paso enseguida, pero los vómitos continuaron hasta hoy a mediodía, que fue cuando nos trajo a casa Clara. Después de eso, comí a la hora un sanguchito de queso, y a las tres y pico de la tarde almorce como la gente: ravioles con salsa.
   Ahora estoy un poco dolorida, pero haciendo buena letra (sólo me levanto para el baño), y tomando la medicación. "No andés a los saltitos, que se te van a flojar los injertos", me dijo el médico.
    El lunes lo veo al médico y me quitará el vendaje. Mientras tanto ando con una rodillera entera, esa que va del tobillo al muslo. En tres semanas me tengo que pasar a la IRON. Puedo apoyar el pie, pero me ayudo para caminar con las muletas.
   Mora se quedó en casa de mi mamá, y hoy cuando volvió a casa me dijo algo así como que "ya me iba a ir mejorando". Cosita linda, ¡está tan grande! 
   Bueno, ya estoy en casa con el culo chato, si quieren venir a visitarme, ya saben. 

20 marzo 2013

Bajando del tren



Bajando del tren... mi estación por fin ha llegado.

Por un tiempo estaré fuera de la corriente, del "streaming" real, de ese flujo incontrolable de gente, autos, micros, bicis, hormigas, gatos, viento, hojas, horarios, tele, trámites, ...

De vez en cuando viene bien parar, detenerse a pensar.
Ver el tren desde afuera. Ver como pasa y como se va. Mirar cómo los amigos te saludan desde adentro, y esperar a que vuelvan, para esperarlos, sentada en el andén como una vieja estatua de bronce.
Veloces-fugaces-borrosos, ellos.
In mo vil, quie ta, NÍTIDA, yo.

Y ganar nitidez no está mal.


Han sido semanas intensas, como si estuviera por recluirme, algo así. Literatura, trabajo en Jane Poppins, familia, amigos, reencuentros y charlas, compras para guardar como las ardillas, cosas postergadas.

Hoy fue un día donde manejé MUCHO. Crucé la ciudad infinidad de veces y estoy cansada. Y feliz.

Mañana, pararé... por espacio de un mes, dos, seis... No lo sé. Dicen que en dos meses estaré corriendo. Ojalá pueda tener la habilidad de hacerlo, y no la obligación autoimpuesta.

Próximo aprendizaje: Cómo parar el vértigo de mi vida, sin hacerme pelota una pierna.

¿Cómo encaja en mi esquema mental tomarse un tiempo para pensar, meditar?
A partir de la lesion de rodilla salieron MUCHAS cosas buenas.
Es bueno que las haya podido ver, ¿podré adquirir la habilidad de ver otras cosas, sin estar lesionada?

Mañana saldré del streaming real (no del virtual de internet, de ese no me quiero desenganchar... aún).
Viajaré concientemente a ninguna parte. Un viaje interior, un viaje necesario.

Suena el silbato. En tren se va. Silencio, al fin.

14 marzo 2013

Comer y rascar...

... es sólo empezar.
decía mi abuelo paterno.

Y... me pasa un poco eso, ¿no? ¿A quién no?

Tenes ganas de comer algo dulce. "No, mejor no, que me van a salir llaguitas/granitos. Bueno, sólo una cucharadita de dulce de leche". Sólo una, dos tres, MMMMMMMM... me empalagué, tomo agua, ÑAM, ¡¡qué ricoooo!!

 Te pica un poquito. Sabés que no tenés que rascarte, que está irritado, que si te rascas te vas a lastimar y después la picazón va a ser peor y... SCRACH-SCRACH-SCRACH cuando querés acordar le estás dando con las uñas ¡¡y con UN PLACER!!

Te subís a la bici. "Hoy voy a andar tranqui así no llego toda transpirada. Ay, que agarro el semáforo justo antes de que cambie...". Y cuando quiero acordar ya estoy parada sobre los pedales, en el piñon más chico y la corona más grande, echa un bólido humano, ¡andá a frenarme!

La tentación en concreto. Eso a lo que no te debés acercar, como la polilla que sabe que no tiene que acercarse al fuego, y sin embargo le fascina. Y se me ocurren más ejemplos... ^.^

 

¡"Comer y rascar, es sólo empezar"!  
Mejor no empezar, entonces, ¿no

O quizás... ¿sí?  ;)